La idea es que si te concentras en respirar en forma profunda, pausada y a tu propio ritmo, lograrás un estado de relajación.

Te proponemos una serie de pasos para conseguirlo:

  1. Inspira profundamente hasta llenar tus pulmones de aire mientras cuentas hasta 10.
  2. Exhala profundamente hasta vaciar tus pulmones del aire que los llenaba mientras cuentas.
  3. Repite una y otra vez las consignas de los puntos 1 y 2. Puede ser a tu propio ritmo, pero siempre lo más lento y profundo que puedas durante, por lo menos, 20 minutos.

Fuente: www.fat-fit.com.ar Dra. Mónica Katz